
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que entre 2011 y 2023 la industria argentina se contrajo un 10% pese a contar con subsidios estatales en tarifas, al tiempo que advirtió al gobernador bonaerense Axel Kicillof que la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central dejaría sin herramientas a quienes dependen del déficit fiscal. En paralelo, anticipó que el Ejecutivo nacional trabaja desde hace más de un año en medidas que aún no fueron comunicadas y que la situación económica dentro de doce meses será "bien diferente" a la que proyectan analistas externos.
Durante un encuentro con agentes de bolsa, Caputo rechazó los argumentos de quienes aseguran que el impulso de los sectores primarios —energía y agro— resulta perjudicial para la industria. "Parece que veníamos de un boom de industria, que desde 2011 a 2023 la economía venía espectacular, que la industria era competitiva y crecía espectacularmente. Era exactamente lo contrario", expresó. Y agregó: "La industria en esos años, en el modelo de los cracks anteriores, cayó 10% a pesar de estar subsidiada en tarifas por todos los argentinos, porque todos los boludos como nosotros pagábamos las cosas 10 veces lo que valían. Para todos los tarados que hablan de la industria...".
El funcionario sostuvo que en las administraciones previas la industria se sostuvo mediante subsidios que recaían sobre los servicios públicos. "Lo único que crecía en el modelo anterior son los servicios públicos, que no es otro caso que el reflejo del déficit; regalábamos la energía", indicó. En su criterio, la situación cambió porque hoy los precios locales se equiparan a los de los países vecinos.

Frente a las críticas de que solo los sectores vinculados al comercio exterior —petróleo, minería y agro— muestran dinamismo, Caputo respondió que son ellos quienes generan las divisas que permiten importar, girar dividendos y ahorrar. Respecto a los reclamos de la Unión Industrial Argentina (UIA) para nivelar la cancha, señaló que la infraestructura será "muy diferente" en los próximos dos años, aunque aclaró: "Nosotros, para seguir bajando impuestos, necesitamos que el país crezca y la economía se formalice".
En otro tramo de su exposición, el ministro calificó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central como "probablemente, la reforma más importante de los últimos 100 años, es refundacional". "A la gente en sus casas le es muy difícil que pueda interpretar la importancia real de esta Ley. Esta es la razón por la que Argentina tuvo esos 13.000.000% de inflación", afirmó, en referencia al cálculo del presidente Javier Milei.
Sobre el impacto político de la norma, Caputo dirigió un mensaje al gobernador de Buenos Aires: "El otro día bromeaba con los chicos de que si yo fuera Kicillof y pasan esta ley no me tengo que presentar porque un degenerado fiscal, un tipo que solo puede tener déficit, solo lo podría financiar con deuda o emisión, deuda no le va a prestar nadie y si el BCRA no le da pesos yo le diría como un consejo de amigo retirate porque no sé qué vas a hacer". Consideró que quien resulte electo el año próximo "ya no van a poder hacer las locuras que hicieron en el pasado".

En el cierre, Caputo se mostró confiado en la continuidad del oficialismo. "Yo tengo mucha más información, yo sé lo que vamos a hacer y, obviamente, ustedes no, la gente no y el periodismo no. La situación de acá a un año, dado lo que vamos a hacer creo que va a ser bien diferente a lo que dicen consultores, economistas y demás", señaló. Y concluyó: "La situación no va a ser en nada a la que esperan, y esto no quiere decir que estamos subestimando a la oposición, ni que estamos subestimando la situación, ni que creemos que está todo bien. Nosotros nunca dijimos que esto se arreglaba en dos años".
El ministro confirmó que desde hace más de un año trabajan en medidas que aún no pueden anunciarse, aunque no precisó si estarán dirigidas a los sectores rezagados como la industria y la construcción.